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El perturbador thriller psicológico de Tim Roth y Rebecca Hall que contiene dos de las mejores actuaciones de sus carreras

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Nader Castillo

enero 3, 2026

Resurrection es una película que pasó casi desapercibida cuando se estrenó en el verano de 2022, y no resulta del todo extraño entender por qué. A pesar de contar con dos grandes estrellas entregando actuaciones extraordinarias, el filme nunca pidió permiso para ser extraño, incómodo y profundamente inquietante. No buscó agradar al público masivo como otros títulos independientes de terror psicológico, sino que se adentró sin concesiones en temas difíciles, usando decisiones estilísticas ásperas y deliberadamente opresivas. Aunque su final dejó a muchos confundidos, es una obra mucho más intencional, reflexiva y provocadora de lo que se le reconoció en su momento.

Resurrection es una película que incomoda porque no explica, no consuela y no ordena el trauma, sino que obliga al espectador a habitarlo sin respuestas claras.

La historia sigue a Margaret, interpretada por Rebecca Hall, una exitosa ejecutiva en Nueva York cuya vida aparentemente estable se ve alterada con la reaparición de David, su ex amante abusivo, encarnado por Tim Roth. Ambos actores llegan perfectamente preparados para este material: Hall ya había explorado mentes fracturadas en thrillers como Christine y The Night House, mientras que Roth ha construido una carrera memorable interpretando figuras amenazantes y complejas. Resurrection evita ofrecer explicaciones literales, entendiendo que una historia sobre trauma y manipulación pierde fuerza si todo se presenta de manera explícita. Aquí, la ambigüedad no es una debilidad, sino un arma narrativa que refleja el aislamiento y la confusión emocional de su protagonista.

El filme convierte la percepción fragmentada de sus personajes en una herramienta narrativa poderosa para mostrar cómo el abuso puede distorsionar la realidad incluso años después.

Desde el inicio, la película genera una sensación constante de inquietud porque Margaret es una narradora poco confiable, alguien que se protege a sí misma negando partes de su pasado. La presencia de David irrumpe como una pesadilla viva que desestabiliza por completo su mundo. El tono amenazante de Roth es tan intenso que por momentos parece una proyección mental, hasta que la historia confirma que él es real, reforzando la idea de que el pasado nunca desaparece del todo. Rebecca Hall logra una transformación impactante, pasando de la seguridad y el control absoluto a la fragilidad y el miedo en cuestión de escenas.

La película retrata con crudeza la forma en que los sobrevivientes de relaciones abusivas compartimentan sus recuerdos para poder seguir adelante. Cuando Margaret descarga su historia sobre un compañero de trabajo, lejos de sentirse forzado, resulta coherente con alguien que ha llegado a su punto de quiebre. Su deterioro emocional también afecta sus relaciones presentes, incluso aquellas que parecían estables, mostrando cómo el trauma no se limita al pasado, sino que invade cada aspecto de la vida cotidiana.

Resurrection no busca ofrecer un mensaje tranquilizador, sino exponer lo confuso, doloroso y contradictorio que puede ser intentar sobrevivir a una experiencia de abuso.

En lugar de apoyarse en sustos fáciles, Resurrection utiliza imágenes surrealistas y una tensión psicológica constante. La idea más perturbadora no es lo que David dice, sino el poder que aún ejerce sobre Margaret, obligándola a aceptar su versión de la realidad. La película no define con claridad si lo que ocurre es literal, metafórico o psicológico, y precisamente ahí radica su mayor fortaleza. Al negarse a ser “resuelta”, se alinea con las mejores obras del género, aquellas que permanecen en la mente mucho después de terminar.

Resurrection está disponible en streaming en Shudder en Estados Unidos.

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